Esperamos plantear una serie de planos conceptuales que permitan pensar qué está pasando un poco con la producción artística, o desde dónde estamos produciendo arte frente a los problemas o a las situaciones que estamos viviendo actualmente. Si nosotros estamos pensando en la producción del arte desde acá desde nuestro lugar, digamos específicamente Bogotá, Colombia, Suramérica, o si estamos más bien es metidos como en una especie de problema cultural globalizado, en el que no hay como particularidades en el arte que se produce desde acá o desde otro lugar; o sea cómo se entienden esas influencias contextuales en los esfuerzos creativos que se hacen. Después de la publicación en los noventas de un libro de Francis Fukuyama que se llamaba justamente “El fin de la historia y el último hombre” y en ese momento Fukuyama que es un pensador gringo y que escribió este este libro digamos contratado por el gobierno de los Estados Unidos, fue una comisión de del Estado estadounidense, y él proponía que el triunfo de la democracia liberal y la economía de mercado como modelos ideales de organización política y gobernanza marca el fin de la historia. Pues por supuesto esta teoría se ha visto enfrentada a sus grandes falencias desde entonces, con el reforzamiento por un lado de los populismos, de los movimientos identitarios, y con el retroceso del modelo democrático en diferentes partes del mundo. También pues se ha visto que digamos este modelo democrático estadounidense ha desencadenado una serie de hechos violentos. Pues por un lado intervenciones paraestatales digamos en Latinoamérica, por otro lado guerras en el medio oriente, que demuestran que este supuesto fin de la historia que se vende como esta narrativa neoliberal, realmente pues no, no pasa por una cosa en la que haya como un bienestar social real. Es decir si hay que imponer el fin de la historia por la violencia, pues ¿cuál es el punto de esa idea? Sin embargo la idea del perfeccionamiento del capitalismo en el modelo liberal y neoliberal sigue estando a la delantera en términos de la gobernanza global ¿no? inclusive gobiernos de izquierda latinoamericanos como el que se supone tenemos hoy en día acá en Colombia, plantean que el socialismo se alcanza por medios capitalistas digamos; o sea no hay una manera como de desprenderse un poco de esta idea del capitalismo como sistema en el que pues la libertad del individuo prima. Y porque la libertad del individuo prima, entonces se supone que todos vamos a ser felices y nos vamos a realizar en nuestro fuero interno e individual ¿no? Entonces, queremos problematizar desde las prácticas artísticas este concepto que trunca las posibilidades de la imaginación al erigirse en las mentes como triunfo de la razón y de la narrativa de la humanidad como esencialmente capitalista y liberal. Las prácticas artísticas tienen una licencia excepcional en la transdisciplinariedad , están siempre experimentando y tienen la posibilidad de plantear hipótesis arriesgadas, o tal vez inocentes, que permiten la dilucidación de nuevos mundos posibles, nuevas maneras de estar juntos, nueva formas de acercarse a los presupuestos adquiridos esto quiere decir que pues uno como artista, digamos que es un área de la de la academia, pues si se piensa desde la academia, en la que pues hay mucho más espacio para la experimentación que, por ejemplo, en las ciencias, o en la filosofía, o en las ciencias sociales donde las hipótesis tienen que ser como comprobables por un método científico ¿no? entonces las artes pueden [...] y decir queremos hoy [...] este concepto matemático, o quiero hoy trabajar con la física cuántica, para exponer un número de hipótesis, crear un artefacto, un artefacto que además tiene unos puntos de entradas semióticos múltiples. O sea no trabajamos necesariamente con el lenguaje escrito, ni con fórmulas matemáticas, digamos que esa es una libertad de las artes y del hacer artístico que es muy valiosa porque de verdad le permite a uno cagarla, como hacer una cosa y equivocarse y está bien, pero en esa equivocación y en esa inocencia que se menciona acá, pues hay un enorme potencial de que emerjan nuevos imaginarios para enfrentarnos como a este trancón psíquico que tenemos por este concepto del fin de la historia, que aunque no sea algo que nosotros tengamos como completamente integrado, que sepamos de que está hablando el fin de la historia, de todas maneras estamos metidos en una realidad global que se rige por esta idea, entonces queremos entender este concepto no como el triunfo de la tradición positivista que cree ciegamente en el progreso, sino como un anuncio de un apocalipsis de la imaginación, como un problema muy grave para la imaginación humana. Y esta imaginación pensamos que es absolutamente necesaria para enfrentar las sucesivas crisis en las que nos encontramos y que solo se anuncian como cada vez más retadoras, entonces Arte para el fin de la historia Aliens, crypto y baños secos pretende crear un campo de cultivo para ficciones especulativas de diferentes materialidades, que nos permitan dar pequeños saltos cuánticos entre ruinas escondidas. Y si no logramos cambiar el mundo, que pues obviamente es lo más posible, por lo menos lograremos liberarnos parcialmente de yugos ideológicos y de fatalidades impuestas desde afuera, y también esperamos que en el intento creemos nuevas redes de afectos. Cuando Pensamos la revolución es como siempre muy importante entender el papel que la estética juega en la revolución, y entonces por eso a mí los baños secos y la estética controversial, digamos, o retadora, del baño seco me parece que es un lugar muy, rico, lleno de nutrientes, como el compost, para pensar en el tema de la revolución, pero la revolución es un poco problemática y digamos que cuando uno piensa como en la utopía quiere pensar en la revolución; o sea yo que ya casi voy a cumplir cuarenta años, sigo pensando que quiero la revolución a pesar de que sé que es la puta cagada. Entonces ¿por qué es la cagada la revolución? Digamos que, últimamente y con este proyecto y como con el desarrollo de estas charlas, he estado revisando mucho los eh las definiciones en el diccionario, como que estoy tratando de volver realmente al significado de las palabras. Y entonces por ejemplo la revolución la primera definición de revolución es que es el movimiento orbital periódico de un cuerpo Celeste en particular de un planeta o un satélite alrededor de una masa de mayor importancia ¿no? Entonces digamos que acá hay algo muy importante, trascendente súper esencial, denso, y la revolución es simplemente darle la vuelta a esta cosa densa. Esa es una definición de la revolución. La segunda definición es el movimiento de un objeto alrededor de un eje y ese movimiento lo lleva periódicamente al mismo punto entonces la revolución empieza aquí y termina acá. Entonces eso es obviamente problemático, es problemático que la revolución tenga esta masa central inamovible, y después este punto al que siempre volvemos ¿no? entonces la revolución digamos política, como entendida en términos políticos, lo que siempre ha buscado es que los que están abajo lleguen arriba y que los que están arriba lleguen abajo, pero muchas veces cuando los que están abajo llegan arriba retoman los comportamientos de los que estaban arriba y no se piensa en cómo se cambia el círculo o ¿cómo podemos abolir la masa central alrededor de la cual estamos girando? Entonces por eso la revolución es la puta cagada, y es muy importante que tratemos de encontrar otra palabra para hablar de lo que queremos hacer en términos de cambio, de cómo queremos cambiar, y también es muy importante que pensemos siempre en cómo se cambia el círculo. Y entonces ahí vuelvo a los baños secos, de pronto deshaciéndonos del asco que tenemos de nuestro propio cuerpo, y como aceptando de otra manera nuestra corporalidad, y volviendo a que nosotros, nuestros desechos, nosotros mismos podemos producir compost… O sea que mis bacterias y las bacterias del suelo se pueden comunicar para producir alimentos y mejorar el estado de salud del planeta, ahí puedo pensar cómo cambio este círculo tan gonorrea del que no hemos podido salir. Nosotras no creemos en Crypto, tenemos serias dudas sobre la Blockchain. Nosotras no somos cryptobros, criptosis o cualquier otro relativo familiar de estos etéreos mercados. Nosotras no esperamos que el bull ataque con sus cuernos impulsando algo artificial hacia arriba; o que el bear derrumbe lo que el toro ha subido; ni esperamos que el invierno termine, no seguimos ballenas. Si en algo creemos firmemente es en les Aliens, todas las personas que formamos diversas comunidades, que mutan en el tiempo, que se relacionan entre ellas creando nuevas comunidades interdependientes. Creemos en la necesidad de establecer redes de intercambio sólidas, resilientes a los continuos ataques fractalizadores del turbo capital. Creemos en la necesidad de estar juntas para crear y crecer. Nosotras creemos en el poder de juntarnos para hacerle frente al legado del capitalismo industrial, de la hiperproducción y de la estupidez humana. Nosotras creemos que construir baños secos y otros dispositivos nos ayudarán en un futuro cercano, debemos crear herramientas para soportar la crisis, la herencia que recibimos ya no la podemos cambiar. Debemos crear redes de confianza entre todas. Hoy no tenemos oro detrás de nuestros papeles, únicamente un mandato: el gobierno dice que el papel tiene un valor y hacemos caso de ello sin dudarlo. Nuestra cartera está llena de órdenes, monedas fíat. Crypto no es más que una promesa compartida por un grupo de entusiastas, una comunidad que cree que los bytes custodiados por complejos sistemas de criptografía poseen valor de cambio. Yo los puedo dar como pago por servicios y productos a quienes estén dispuestos a recibirlos. Nos es más sencillo creer en lo centralizado, nos da más confianza, pero en últimas pagar escaneando un código QR es mover un byte de una cartera a otra. ¿Por qué nos cuesta creer entonces en crypto? Crypto es la manera de hackear el sistema económico y tiene la potencia de crear comunidades con reglas propias de intercambio, que respondan a las necesidades reales de la comunidad y permitan establecer nuevas lógicas de intercambio. No pretendemos cambiar todo el sistema económico mundial, esa es una tarea fútil, que nos excede en recursos, tiempo y francamente no la podemos llevar a cabo. Pero si está en nuestro poder hacer cambios a pequeña escala, grupos de amigues, grupos de artistes, de curadores, de montajistas, que de alguna manera se conectan entre ellos y permiten que circule valor entre comunidades ¿Cómo hacerlo?, nosotras no tenemos la respuesta, para eso estamos acá, necesitamos escuchar voces, ideas opiniones para crear esta nueva máquina. Un artificio para aprovechar, dirigir o regular la acción de una fuerza. La máquina que imaginamos es una caja transparente, que permita a cualquier Alien entender que sucede en su interior, estudiarlo, fiscalizarlo y mejorarlo. Es una herramienta para la comunidad, no para acaparar. Recuerden, nosotras no creemos en la especulación, nuestro corazón está más cerca de la redistribución. El concepto de una historia cerrada es relativamente reciente, y por historia cerrada, se entiende aquella cuyos acontecimientos aparecen como provocados por causas naturales o por causas humanas. Durante casi todo su pasado la humanidad creyó que intervenían también en la historia causas exteriores tales como demonios, seres sobrenaturales, dioses y finalmente Dios. Al llegar el siglo XIX, parece que empezó a imponerse el concepto de una historia sin intervención exterior y cuya causalidad se limita tan solo a nuestro planeta; entonces parte de lo que justamente yo pensaba en relación a les Aliens, y a un problema que creo que es también más gordito, en relación a todo lo que nos acontece un poco como artistas, es el mismo problema de la creación Entonces yo me relacionaba o pensaba en cómo la creación o la manera en que nosotros hacemos, pues en este caso la arte ¿de dónde venía? o si el Alien, realmente más que nosotros, por no compararnos con la humanidad, era una especie de parásito que aún no conocemos, que es como el origen de los aliens que viene de un huevo, luego un poco como que se encripta además en otro cuerpo, y de ahí deviene la creación. Entonces, a mí eso me empezó a causar un montón de preguntas ¿Cómo es que nosotros creamos? o ¿De dónde viene eso? o si es parecido a Dios, o si Digamos como somos tan humanizados y tan terrenales todo tiene que estar un poco puesto sobre este lugar. Empecé a pensar un montón en si al inventarse uno un método, un modelo, no solo de Educación sino de la manera en que uno a veces termina inventando o creando sistemas para hacer las cosas que quiere hacer, empezaba a meterse un poco en un problema alienígena. Entonces pasó otra cosa Y es que en el libro me encontré una cosa muy divertida que les voy a leer, un pedacito que se llama “Los niños verdes”. Cuando leí esto me pues me causaron una sensación bastante particular dos cosas: Una era el hecho de tratar de pensar en estos señores tratando de quitarles el color de la piel como restregándose, y entonces buscar a los traductores a los letrados, y que realmente el problema de la creación terminaba no siendo que la caja no fuera negra, y era que justamente ¿qué era lo que nosotros estábamos buscando o estamos buscando cuando creamos para tratar de entender las cosas? y por eso mismo vuelvo a que creo que, justamente, la manera puede ser encontrar estrategias, o nuevos sistemas, o abrirse a mundos mucho más transparentes, mucho más abiertos, mucho más dementes, mucho más arriesgados, y un poco más despegados de todo lo que somos. (Maria Adelaida Samper, Gabriel Zea, Paulo Licona, “El fin, la crisis y lo posible”, 02/09/2024). Empiezo con la idea de construir mundos posibles, la cual se enuncia desde un lugar común de la utopía, una reflexión idealista que busca un escape o fuga en enclaves micropolíticos, o zonas temporalmente autónomas, en donde se ha decidido olvidar condiciones materiales determinadas y determinantes. Sin embargo, en nuestro contexto actual este utopismo, o mito dado, se quiebra fácilmente al enfrentarnos sin estrategias a estas condiciones. Nuestro compás político, estético y conceptual, nuestra capacidad de pensarnos bajo estas condiciones bajo esta bruma que se cose sobre nuestros ojos dentro de un precursor de oscuridad latente, que calca los mundos dentro de posibles catástrofes, en las cuales nos abalanzamos una vez nuestra ventana temporal como especie se clausura frente al desastre cognitivo, ecológico y socioeconómico parece no haber salida y planteamos la idea de mundos posibles. Deleuze y Guattari en El Anti-Edipo, tienen bastantes observaciones sobre la idea de la alianza y la afiliación, de como la alianza parte precisamente de la idea de linajes que son déspotas pero que permiten una fluctuación o una plasticidad a través de la afiliación. Es decir hay familias que se conforman desde Estados soberanos o conformaciones de sociedades soberanas en donde existe un déspota que controla una familia y estas familias, empiezan a aligerar o digamos plastificar, por así decirlo a través de una afiliación con otras familias y para esto pues se genera una serie de intercambios, es decir entra dentro de una idea proto-capitalista de intercambio. Ahí es donde aparece la idea del urstat que es una de las ideas más oscuras del Anti-Edipo en el capítulo 3, el urstat lo mencionan como aquello que se conforma desde un inicio ya completo total y habría una idea que rescatar del urstat o el estado primero, que es una potencia, es algo virtual no es un momento histórico es algo que se encuentra latente a partir de estos eh intercambios que se hacen a través de los déspotas o Los Tiranos que son las alianzas y las filiaciones que se generan desde eh estos intercambios digamos proto-capitalistas entonces pensemos el urstat la administración burocrática del estado, como algo que siempre ha estado latente, es algo que se actualiza a través de un vector de producción o administración social, por lo tanto las teorías del estado y la soberanía, habría que pensarlas bajo este contraste de la alianza y la afiliación y también pensar entonces cómo, a partir de la alianza y la afiliación no sería antagónica, la idea de que el capitalismo sea algo que excluye la idea del imperio o el imperio algo que excluye la idea del capitalismo y viceversa por eso habría que pensar la idea del conjunto de retazos o patchwork. Yo propongo tal vez ir un poco más lejos que el análisis que hacen Deleuze, Lyotard y demás en esta época de finales de los 70s, más bien pensar que el exceso que se da en los artilugios del exorcismo y de la configuración virtual del capitalismo, que va de la mano del estado como una configuración virtual y potente en las sociedades no occidentales y antiguas, realmente no es un exorcismo de los efectos y consecuencias pseudo apocalípticas del capitalismo, sino más bien lo que el capitalismo permite o lo que el capitalismo ha permitido. Es decir que el capitalismo impulsa un precursor oscuro, ahí invirtiendo la jerga deleusiana, a toda formación de administración o producción social, que sería un estado de despotismo generalizado y de oscurantismo. Recordemos que el estado de naturaleza de Hobbs no es una formación histórica, sino un modelo en potencia; no es algo que ha sucedido antes sino que puede suceder en cualquier momento, un fantasma o un demonio que nos acecha constantemente; que aquello natural no es una disposición filial determinada sino que es algo que se eterniza como un sistema o una serie de sistemas de crueldad. Es decir, y siguiendo a Hobbs al pie de la letra, se suprime la Libertad en pos de lo común, o de los comunes, entonces llegamos a la, digamos un poco como ejercicio especulativo, a pensarnos entonces con la brújula que tenemos con este análisis esquizofrénico de saltos y saltos, que tal vez en un inicio no pueden tener sentido. Pero entonces cuál sería nuestra brújula, o frente a qué nos estamos enfrentando si pensamos que realmente no se estaba exorcizando el capitalismo, sino lo que el capitalismo permite lo que sería pues una reterritorialización a partir de un monarquismo corporativista. Hay un par de datos curiosos o de cifras, para el 2017 se calculaba que se tomaban alrededor de 1.2 billones o que se producían 1.2 billones de imágenes al año, yo creo que no se produjeron tantas imágenes en las vanguardias, más o menos se calcula que fuera unos 2 o 4 millones de imágenes en las vanguardias incluyendo fotografías, pinturas, esculturas, y no sé, hasta poemas, dibujos no sé, pero pues no eran más de más de 4 millones de imágenes en las vanguardias, que fue como no sé pensémoslo de los años de 1900 a 1950, pongámosle que es un periodo de tiempo largo. Y ahora fíjense que en el 2017 se produjeron 1.2 billones de imágenes, para el 2023 se produjeron 1.7 billones, o sea como que la cifra se escaló, y en el 2024, ya para este año, resulta imposible de calcular, porque todos además cualquier persona que tenga un teléfono y que tenga whatsapp ya puede producir imágenes con solo meter un promt ya no se necesita ninguna habilidad técnica, ya no se necesita nada más, sino que cualquier persona puede producir una imagen y no se demora ni un segundo. Lo cual nos hace llevar esta cosa como a un extremo, pues es vertiginoso, como que ya ni siquiera lo vamos a poder calcular, ni siquiera importa. Me hace pensar en este señor, en Picasso, pues bueno sobre todo en esta pieza que es famosa porque aquí es donde se mete, donde mete un pedazo de realidad a la pintura, o saca un pedazo de la realidad y lo mete a la pintura, como que hace un juego de realidad y de imagen, bien interesante al meter pues ese pedazo de cabuya y esa cosa, ese pedazo de mimbre ahí, Picasso produjo, o se cree, aproximadamente 50.000 imágenes, él solo era como una máquina. Hablando de otra máquina pues tenemos a Andy Warhol eh de quien se cree hay más o menos o se produjeron 10,000 imágenes o 10,000 obras, lo cual es importante porque acuérdense que él tenía una fábrica y tenía asistentes y cosas y produjo 10,000 imágenes o sea como que Picasso debía ser pues como un salvaje creo, pues no sé cómo hacía. Y quiero digamos volver a esto y traer un poco la idea de concepto con una historia que la verdad no me acuerdo quién me contó, y estuve buscando para esta charla, pues a ver si era verdad, de pronto era mentira y alguien me engañó, pero decían que Marcel Duchamp, ustedes saben que él fue pintor en una época, y que pues como que se aburría mucho con la pintura, pero que en algún momento se le ocurrió mezclar todos los colores y si ustedes han pintado y mezclado todos los colores, pues queda un café inmundo y para Duchamp, ese era el color más maravilloso porque era el color de la mierda, y que él tenía una idea de mezclar todos los colores y empacarlos en un tubito y comercializarlo como el color mierda. No encontré realmente si sí fue verdad, o si era como un mito, o si realmente fue él, pero lo que sí encontré fue una foto de Man Ray eh que le tomó una foto a la paleta de Marcel Duchamp y le escribió eh el mar de mierda con los mismos colores que tenía, que es algo un poquito como que se anticipa a todo lo que va a pasar con la pintura de ahí en adelante y sobre todo para esos artistas de vanguardia. Ahorita que Fede mencionaba la vanguardia como una opción, o pues no como una opción, pero sí como una salida a esos sistemas que están comprimiendo las cosas, pues fíjense en lo que va a terminar como en una avalancha de producción de cosas que es en lo que estamos ahorita. Cito a Hito Steyerl que es esta teórica de la imagen que habla sobre la visión de burbuja. La visión de burbuja es cuando nosotros estamos en un videojuego o en un juego de cómo se llama eso realidad, virtual realidad aumentada, pues que nosotros vemos como una burbuja, estamos en el centro de la imagen, nosotros no nos vemos a nosotros mismos, y todos se proyecta alrededor de nosotros eso es una cosa muy peligrosa porque, y aquí voy con este meme que me encanta, que es el del tener la percepción de la realidad bien alterada, que también de nuevo un meme se vuelve una y uno lo puede aplicar a varias cosas, pero entonces el riesgo de esta visión de burbuja y de ser la imagen que se proyecte a nuestro alrededor es que nuestra percepción de la realidad está muy alterada, y por eso hay mucha gente que está, o bueno todos estamos, muy seguros de nuestras ideas porque estamos pues viviendo en una burbuja. (Federico Nieto y Rafel Díaz, “La crisis del concepto”, 04/09/2024). La academia pues es una estructura moderna, un poco anquilosada ¿no? Pues es como un gran monstruo, que trae como un montón de fósiles, incluso encima, y que se está enfrentando siempre como a un presente continuo, que tiene un montón de dilemas ¿no? Entonces como que una de mis preguntas siempre con la academia es: ¿Uno cómo establece esa comunicación con esos anacronismos? ¿Qué tienen las instituciones, sobre todo en las instituciones del arte? Yo me acuerdo que había un texto muy bonito de John Berger que hablaba de ese paso de los artesanos a ser artistas; entonces él decía claro, y es en ese paso, digamos, que la academia empieza a arrastrar un montón de estructuras que sigue reproduciendo. Pero el rollo no es como suprimirlas, sino uno cómo empieza a establecer diálogos, desde una contemporaneidad hacia ese lugar ¿no? Pienso que cuando nos confrontan como profesores de arte, pues inmediatamente aparecen preguntas ¿a qué te refieres cuando te refieres a artes? yo tengo una idea, y yo he insistido en esa idea, que no es una idea que nace conmigo, nace con lo que los que han estudiado arte saben que es asunto de machacar todos los días sus referentes. Entonces uno tiene como un parche de amigos, como una resonancia cósmica, como unos señores que algunos están vivos otros están muertos; pero pienso que el primer ejercicio complejo en términos de creación es ir configurando una posible, si no se quiere idea, por lo menos sensación, densidad de impacto de lo que es el arte ¿sí? Y en mi caso es muy exigente. Y seguramente eso es lo que ha sido difícil o me ha hecho difícil como lidiar con nuestro tiempo en general, y es que en mi caso la idea de arte incluye una dimensión ritual, una dimensión antigua. Sí, en mi caso el arte incluye la conmemoración, incluye la memoria como potencia, como fuerza. No hablo de memoria personal o memoria colectiva, hablo de memoria como una potencia, como una fuerza promotora de transformación, de cambio. María Zambrano dijo que los artistas viajaban a la dimensión de las cosas sin nombre y, en la imposibilidad de nombrarlas, tenían como único recurso acompañarlas Y amarlas. Esa dimensión de las cosas sin nombre como intervalo: el instante de roce de las potencias con la materia flujo. Cuando uno piensa en esa noción de arte, por supuesto que entiende la noción ampliada de arte en Beuys ¿cierto? cuando habla de los muros que separan el método de la ciencia y los modos sensibles; cuando nos plantea esa idea ampliada de arte, en la que seguramente se incluye absolutamente todo como una suerte de inteligencia que está en todo, como una suerte de sustancia inteligente blanda que se roza con lo cuántico pero que también tiene que ver con el nus de la antigüedad, cuando uno aspira a una idea tan compleja de arte, entiende esa dimensión ritual del arte. Yo pienso mucho en una palabra de Silvia Rivera Cusicanqui que es el pachakuti, una palabra de origen aimara muy linda porque es hablar del tiempo preñado, no es un tiempo definitivo. Entonces ella dice claro, esta contemporaneidad es una contemporaneidad preñada es una contemporaneidad en proceso, algo van a nacer. Y ella dice ¿por qué está preñada? porque es un tiempo enmarañado. Hay una línea teórica digamos que se desarrolla en Bolivia que van a ser los abigarramientos: son como estas primeras teorías que empiezan a hablar de qué es lo que sucede en el encuentro con el mundo digamos prehispánico y el mundo moderno y es súper interesante porque ahí, digamos, Silvia Rivera Cusicanqui está hablando del mundo ch’ixi que es un mundo de confluencias temporales que articula más no mezcla. O sea ella dice: esto no es una justa posición esto es una articulación, porque estos tiempos no pasan a ser otros tiempos permanecen en su propia temporalidad operan dentro de su propia temporalidad pero conviven con otras temporalidades. Entonces en ese sentido digamos que Silvia Rivera Cusicanqui ve mucho potencial en el arte, porque el arte es de estas disciplinas donde hay una posibilidad también de convergencia temporal y convergencia incluso ideológica o como uno quiera llamarla de imágenes de estilos de materiales incluso. Entonces eso me parece muy bello porque yo siento que el arte de este momento histórico pues está en eso, está preñado está entrando en un en un momento de la gestación que no sabemos para dónde se dirige. Hice de todo para callar para ti lo juro me mordí la lengua te miré a escondidas hice cuentas en secreto con los dedos con las patas de las sillas con los luceros me cepillé los dientes tendí la cama sacudí los bolsillos apagué el teléfono me fui caminando con desconocidos recorrí Roma la Capilla Sixtina Y fui a la luna (esto está dedicado a mis estudiantes) no saludé a las palomas en la en la catedral imaginé una imagen en ti rodé por el suelo con las otras cosas con las botellas de vino caminé suave y lento en el poema sin rumbo y en silencio me asomé detrás de tu mirada vi en la espalda de tus ojos otro secreto fui de todos modos letra suelta frágil frágil mancha de tinta tachadura de beso fui solitarias letras sin familia pesimistas en mi boca y callé simplemente gemían por salir los gemidos la textura de mi voz se iza sale esa frase como una flecha pero callé hasta el último minuto hice todo lo posible por ser un mudo lo siento el poema en cambio dice como el silencio son lo mismo No quiero decir nada lo dice todo. Es decir mi relación con los estudiantes es una relación que se da en esa profundidad. Quisiera saber de Cuántas infinitas maneras fue triste mientras estuvo triste. (Luisa Roa y Mario Opazo, “La crisis de la educación en artes”, 09/09/2024). Toda la vida nos han dicho que el tiempo es dinero ¿no? más allá de qué realmente signifique ser dinero, pues el tiempo es algo completamente irrecuperable que al final termina teniendo mucho más valor que cualquier otra cosa que el dinero nos pueda proporcionar, pienso yo sí que creo que el tiempo sí es como otro elemento importante como en lo que hacemos y como nos gastamos la vida, pero también nos podemos gastar el tiempo no haciendo nada. Los valores morales o éticos asociados a la actividad artística, y cómo hemos heredado esta noción de que los valores económicos son como externos como externalidades al trabajo artístico, y es todo lo contrario porque prácticamente toda actividad humana que de alguna manera directa o indirectamente entra dentro de… Es que es que ni siquiera tiene que entrar en el mercado para adquirir una dimensión económica, adquiere una dimensión económica cuando cada uno de nosotros hace una obra. esa obra Ya de por sí está automáticamente protegida por ejemplo por el derecho de autor, hay una relación de propiedad con los objetos. Porque estamos precisamente como en una sociedad en donde pues la propiedad privada es una de las formas en cómo controlamos y circulan los objetos entendidos como valores económicos también. Entonces es una cosa absurda que en la educación artística aprendemos es a negar esa dimensión económica de los objetos a asignarles como unos valores morales negativos o positivos. Precisamente lo valioso de estos ejercicios, de discutirlos, es empezar a reconocer esa dimensión económica de la actividad artística, y no necesariamente pensarla como una externalidad sino cómo es parte de lo que hacemos, entender digamos cuáles son como las (no sé) las consecuencias económicas de lo que hacemos. Esa pregunta como por el por el tema de la moralidad, se conecta de alguna manera con esa idea de digamos dejar de pensar qué está mal o qué está… como que es un poco cochino o algo así estar pensando como en el valor económico de las cosas que se producen desde el arte o a través del arte, siento que hay ahí un elemento que empieza a jugar un montón y como desde esta idea de moralidad o desde esta idea de pensar: es que esto no es tan válido porque se está apropiando de x o y dolor, está instrumentalizando a x o y población o persona, etc. Siento que ahí entra como el problema de la competencia, y siento como que el peligro también de dejar que primen juicios morales, o que empiecen a primar problemas económicos en el en el producir del arte, porque vivimos dentro de un sistema capitalista específico digamos, se traduce muy rápidamente en un en un tema de competencia entre unos y otros, que tal vez no permite que se den colectivizaciones reales, o esfuerzos colectivos reales, no solo en la producción de arte sino en la producción de bienes para el arte ¿no? entonces creo que ahí empieza a aparecer como un tema subyacente a toda la conversación, que es el problema de la competencia y cómo hacemos para emitir juicios morales sobre el arte, porque tampoco me parece que esté mal hacerlo, o para pararnos desde un sitio donde queremos que lo que produzcamos nos permita vivir y ganar un sustento ¿cómo hacemos para que eso no se convierta en una en una competencia darwinista de la ley del más fuerte? Cómo nos organizamos y cómo organizamos finalmente lo que hacemos, ahí es donde tenemos que pensar en darle la vuelta, y no es un pensamiento individual sino es un pensamiento colectivo, y creo que tenemos que tratar de buscar en esas direcciones y encontrar las herramientas que puedan ayudarnos a resolver las soluciones a los problemas que estamos planteando, que creo que en últimas la solución más básica es de confianza y ayuda más que otro tipo de cosas, que es lo mismo que pasa con el ejemplo de los nudos. Me parece muy bueno Sí pues como en el sentido de los nudos y de las cryptomonedas, de la descentralización y de la transparencia, me hago la pregunta de ¿por qué necesitaríamos (pues con lo que dices con lo que tú viste los filósofos que fracasaron con su cryptomoneda y lo que pasó con el experimento de los espejos y etcétera) por qué necesitamos una herramienta como crypto para pensar en modos transparentes de manejar nuestras economías comunes? O sea ¿por qué tendríamos que recurrir a eso? ¿por qué nos parece inimaginable lograr como ese tipo de transparencia, o entre ayuda, usando las herramientas que tenemos tanto económicas como de afectos? Estamos en un sistema capitalista que no nos permite tiempo para desarrollar relaciones reales. (Andrés Fresneda y Luis Mayorga, “La crisis de la economía y el mercado del arte, 11/09/2024). Muchas Fuentes afirman que este sistema de Mercado es en realidad una cosmología ¿no? es un pensamiento complejo encarnado con una mitología de origen, que es el desencantamiento del mundo, con una deidad, que es el dinero, una deidad sagrada, todo lo sagrado es aquello que se cuida por encima de cualquier cosa, que se protege a cualquier costo, y esta cosmología pues tiene una deidad que se cuida a cualquier costo, y tiene unas prácticas que son, por supuesto, las prácticas de acumulación, de despilfarro, de opresión ¿no? las prácticas que se encargan de cooptar los cuerpos y los deseos, el deseo de nuestros cuerpos, que generan esclavitud (literalmente explícita) esclavitud laboral, esclavitud sexual, que generan hambre, que generan pobreza, que generan enfermedad, que generan tristeza, que generan depresión, que generan muerte en comunidades humanas y más que humanas. Arturo Escobar y su colectivo proponen la palabra pluriverso como una manera de comprender que existen muchos mundos que cohabitan al mismo tiempo, que existen muchas cosmologías y formas de pensamiento que existen en todo el planeta y que están clamando por un derecho, digamos a vivir, a existir. Él dice: la ontología política busca extender el hecho de que todo conjunto de prácticas (esta palabra es muy importante para todo lo que se va a decir acá) enactúa un mundo”. Cuando yo leí esta frase, inmediatamente Pensé en Judith Butler que habla sobre la performatividad del género ¿no? que para que exista el género el género debe performar, aquí Arturo Escobar lo que nos está diciendo es para que un mundo exista debe haber una performatividad, deben haber unas prácticas, deben haber unos cuerpos que realizan unas prácticas. Me gustaría hablar de esta frase de Isabelle Stengers sobre el pragmatismo radical, esta es una frase que está en un artículo que es de 2019 que se llama “Reactivando el animismo”, voy a hablar primero del título. El animismo, bueno lo hablábamos un poquito cuando nos estábamos saludando, es como no sé, pariente, hermano, entra dentro del discurso del perspectivismo amerindio, que es una investigación que realiza Eduardo Viveiros de Castro y Tania Stolze que son antropólogos brasileros, en su estudio sobre unas comunidades que habitan el Amazonas brasilero, van a proponer en relación a ese perspectivismo amerindio, algo digamos que vemos mucho en todos los pueblos que llamamos pueblos originarios de Abya-Yala, y es que quienes conforman estos pueblos afirman que hay gente más allá de los humanos. Que son gente los animales, que son gente las montañas, que son gente los cuerpos de agua, los bosques… de diferentes maneras, pero observan que hay como un rasgo transversal, por lo menos en esas cosmologías indígenas del Amazonas y, concretamente, lo que ellos ven en estas comunidades que estudian, es que la bolsa común, digamos, de todas estas entidades incluido les humanes es que todo es humano, que todo tiene un espíritu, que todo tiene un espíritu humano; pero que, al contrario de occidente donde se plantea que de los animales evolucionamos los humanos, aquí por el contrario los animales que fueron humanos dejaron de serlo para habitar cuerpos de animales, lo mismo con las piedras, lo mismo con las montañas ¿sí? que hay un pasado humano que se conserva a través del espíritu, que pervive en estas entidades animales, bosques etc. y que por lo tanto, hay un lenguaje común que por supuesto no es el lenguaje humano (no es igual) pero que son entidades que se comunican y que hay una voluntad de comunicación en estas entidades. Esto en relación al animismo. Reactivar es una traducción que se hace de “reclaiming” que es el ensayo original Isabelle Stengers y “reclaiming” quiere decir recuperar… bueno reactivar digamos que también tiene una razón de ser allí, pero ella en el artículo, o la traducción, las traducciones afirman o explicitan que también hay una recuperación, o que es una recuperación a lo que ella se refiere y es muy importante, muy bonita para mí, es como muy cara esta palabra de recuperación. Ella es científica, filósofa de la ciencia y en este artículo lo que va es a afirmar nuevamente que la ciencia se fundamenta en la separación ¿no? en esos pilares de la separación de lo humano con todo lo demás. Pero va a interpelar, a través de ese artículo, la voluntad hegemónica, esa voluntad colonizadora que tiene la ciencia por encima de todos las demás formas del pensamiento. Si algo nos atrapa más que cualquier sistema y cualquier otra cosa, es el lenguaje. No podemos escapar a él es el hechizo de un Dios muy poderoso que para los egipcios era conocido como Thot, para los griegos va a ser llamado Hermes, para los romanos es Mercurio; es el dios de los escritores, de los escribas, de la comunicación, de los ladrones también, de los comerciantes, pero sin duda va a ser el Dios que construye, que crea, es el Dios mago también ¿no? es muy parecido a Maya en la tradición védica y ¿cuál es su magia? la magia va a ser el lenguaje. Él crea El mundo a través de palabras; no va a haber un Hermes, como hablábamos ahora, un Hermes de los gatos, no, o de los perros, o de los caballos, o de los árboles… cada cosa que exista, cada ser que existe, va a tener un molde. Nosotros pertenecemos al molde humano, pero hay otros moldes y cada molde va a crear su realidad, de alguna manera, va a tener un Hermes que le va a hacer este hechizo, este encanto ¿no? cuenta esta tradición que la materia con la que creamos la realidad, o estas realidades, o todas las posibilidades que tenemos alrededor, está dada por esa forma sutil de la energía que es el lenguaje, el pensamiento. Es una forma de la energía, las palabras son una forma de la energía, son formas sutiles, pero es energía; la materia es una forma burda, densa de la energía, pero todo es energía. Esa es la única realidad digamos, si nos vamos a poner a hablar en términos unicistas, lo único real que existe es que todo es energía; lo acepta la ciencia, lo aceptan todas las tradiciones antiguas. En fin, todo son átomos y moléculas flotando en lo que los antiguos conocían como el éter, o el vacío para los budistas en fin esa es la realidad digamos, no dependiendo de nuestro molde, vamos a empezar a montar nuestra realidad de alguna manera que es la misma manera de los que nos predecieron, de nuestros padres nuestros profesores. Yo creo que algo que la ecología y el esoterismo tienen en común, es que ambas parten y tienen como fin el reencantamiento del mundo, entonces me gustaría saber desde el punto de vista de ustedes qué acciones prácticas, o qué tipo de práctica nos podrían llevar a reencarnar a reencantar el mundo. (Zoitsa Noriega y Álvaro Robledo, “Ecología y esoterismo, 16/09/2024). La otra historia de Ballard es una guía para la muerte virtual de 1992, y este cuento es muy curioso porque, en vez de un cuento literario, en realidad es una programación de televisión: lo que vemos es como 7 de la noche tal cosa, 8 de la noche tal cosa, y es la programación del último día en el que existió vida inteligente en el planeta Tierra. Después de esto, se acabó la vida inteligente y la programación son realitys, son crímenes en vivo, violación, TV, soft porn para amas de casa aburridas… y hay un show impresionante, los concursantes cuentan desde atrás de un millón y el que logra llegar a uno se gana un millón de libras; entonces son este tipo como de extravagancias mediáticas las que terminan acabando con la vida inteligente en el planeta Tierra. En estos cuentos lo que presenciamos es una nueva variedad del fin del mundo, que nos sucede afuera si nos sucede al interior de la psiquis humana; y estos ya no son apocalipsis ficticios, sino que suceden a través de la ficción: la ficción es lo que trae el fin, la ficción es lo que realmente termina acabando con el interior humano. Entonces, por esto digo que son apocalipsis interiores que son llevados a cabo por las ficciones en las que vivimos a diario. Bueno este tipo de fin del mundo está asociado a una noción, también Ballardiana, de que tal vez todo ya haya ocurrido, que ninguna cosa que sea excitante, novedosa o interesante va a suceder de nuevo, que el futuro va a ser un enorme resignado suburbio del alma. Esta suburbanización del alma, una quietud en la que no sucede nada y en que la novedad ha dejado de ser una posibilidad, está relacionada con la idea de la lenta cancelación del futuro de Mark Fischer. La hiperstición es un neologismo que combina las palabras hiper y superstición, para describir los procesos a través de los cuales una ficción se hace realidad; es decir, como pasa de lo virtual a lo hiperreal. Según el colectivo de artistas Orphan Drift, las hipersticiones, que funcionan como sigilos mágicos o diagramas de ingeniería, son ideas que generan ciclos de retroalimentación positiva del tipo apocalíptico, ya se presenten como enseñanzas religiosas y misteriosas, o como credos seculares. Las hipersticiones actúan como catalizadores que generan cambios y subversiones más y más rápidas, y se refieren a transformaciones sociales que se aceleran exponencialmente. Acabo de dibujar un nuevo loop, un nuevo círculo que va de ficción a realidad. Lo que sucede con una hiperstición básicamente, es que la realidad empieza a retroalimentar la ficción y la ficción empieza a retroalimentar la realidad, hasta que llega un punto en que la ficción se convierte en realidad. Sobre este concepto, lo que nos dice Fischer, es que todos vivimos en un tiempo en el que el futuro está siendo constantemente postergado y lo que determina la realidad son las ficciones y los simulacros. (Mauricio Lozay y Carlos Bonil, “Ciencia ficción y narrativas especulativas”, 18/09/2024). Mis primeros pasos fueron empezar un poco a irrumpir desde la práctica, desde cómo quiero moverme, desde como yo me relaciono a partir de mi corporalidad, de mi sexualidad, cómo entiendo el placer, cómo entiendo el deseo. Entonces digamos que el movimiento ha sido también un punto de fuga para romper esos estatutos que siento que son muy violentos, que son como lo que norma, lo que condiciona la corporalidad, y para mí ha sido todo este proceso que cada vez va en construcción, cada vez va en deconstrucción también, de maneras y de formas diversas entendiendo que soy una cuerpa que cambia. Entonces ese asunto como del cuerpo como un arma de comunicación, en confrontación, como un lugar donde hay una guerra, donde la gente está dispuesta a matar y a morir ¿no? como para para efectuar esos cambios sociales, entonces para mí inicialmente también fue descubrir que eso que había hecho en la universidad con el performance, podía ser también una manera de hacer en la que mi cuerpo se convirtiera en una cosa que está ahí en el espacio público, o que ejecuta acciones en una tarima, o irrumpe en un lugar; entonces empecé digamos con muy pocas herramientas digamos sobre todo usaba mucho la calle. También la práctica cómo lo transforma uno ¿no? empezar a hacer algo que en la práctica te lleva a conocer y a entender cosas que ni entendías, ni conocías, hasta que el arte te lleva a explorarlas, y a volverlas algo, que en la práctica y en la puesta en escena, te transforma también la vida y hasta la personalidad, y tu historia íntima ¿no? O sea yo era una persona por ejemplo muy heterosexual, que ya no soy, ya no soy una persona tan heterosexual como era hace 15 años… afortunadamente se abre el campo, y uno también ha transformado a otras y a otros. Entender que pues fue algo hasta afortunado empezar ese intento ¿no? haber hecho esa exploración, digamos performática, en la que uno también se pone en escena con ciertos discursos, con ciertas maneras de hacer que también movilizan o transforman a otros y a otras, como digamos te afectó a ti también lo que yo hacía. Entonces en ese sentido creo que ese cuerpo también tiene ese potencial real de hacer y contagiar. Me encanta mover el culo, me encanta mostrarlo, me encanta andar en tangas, me encanta ponerlo ahí eh irrumpir ¿no? como rayar la mente. Claro ver a una chica, o a una feminidad, o a una mujer, con su culo grande o expuesto y tal… tiene unas condiciones. Pero cuando ven de pronto un cuerpo, un culo peludo, unas piernas peludas, o un culo amplio con una barba, tiene otros contextos y ya llega a una cosa más del desagrado, como lo pluma, siento que todo esto como que vulnera y minimiza también a los cuerpos masculinos ¿Cómo es entrar por el culo? es como que les quita poder, les quita fuerza entonces me parecía también como chévere entrar en este diálogo para también relacionarnos ¿Qué pasa cuando yo pienso con el culo? ¿Qué pasa si hago que mi culo sea visto, si no lo tapo, si está ahí? Entonces siento que, dentro de identidades mariconas, para nosotras también es una revolución poder poner nuestro culo al aire y poder rebotarlo en una manera de desestabilizar discursos del patriarcado, de lo hegemónico del machismo. En mi caso también hablamos como que más que adaptación, era también desadaptación del cuerpo; y de alguna manera, pues yo llevo muchos años trabajando con el asunto de los discursos y transformándome en muchas cosas escénicamente hablando ¿no? como que he cobrado una gran habilidad para pasar de un lugar a otro escénicamente, y un poco teatralizadamente, una cosa soy quien soy yo aquí sentade, y otra cosa soy lo que puedo ser en una tarima, o en un escenario ¿no? como cuántas cosas pueden aparecer, pero también pensando en que eso que estoy diciendo en el escenario, pues también es un qué decir propio ¿no? un deseo de hablar y de analizar y de trastocar discursos ¿no? discursos pues, otra vez, de poder y este tipo de cosas. Entonces en este caso, por ejemplo, el lado de lo monstruoso y todo esto es uno, pero el otro campo que me ha interesado mucho es el del discurso, y el de apropiar discursos hegemónicos y trastocarlos para que se conviertan en otra cosa. (Nadia Granados y Demonia Yeguaza, “Adaptaciones del cuerpo”, 23/09/2024). Quisiera una filosofía de destellos, textos diseminados por aquí y por allá, luciérnagas en la noche habitando diferentes planos de un paisaje iluminado tenuemente por la luna (eso estuvo estuvo un poco cheesy) una filosofía que se parezca al Gran laberinto de Oiticica una filosofía horizontal espacial desplegada por el mundo, formando una red apenas perceptible, llena de conexiones sutilmente insinuadas pero nunca llevadas verdaderamente a cabo como uno de esos sets de piezas para armar que otra mente cuerpo montará en su medida o desmedida. Una filosofía que diga algo certero en cada uno de esos golpes sembrados en el espacio, pero que no pretenda decir su totalidad; una filosofía sin tema, ni estética, ni ética ni política, ni teorética ni medieval ni el siglo diecisiete o del dieciocho. Porque es una filosofía que se mueve en enjambre, que busca los hilos sueltos dejados en cada uno de esos lugares o momentos y los dispone en modos no pensados, revelando filosofías fantasmas, dejadas por comenzar, convertidas en susurros debilitados por el tiempo, pero que todavía pueden gritar. Una meta filosofía conceptista que haga correspondencias entre filosofías disparatados ¡no! entre filosofemas disparatados una filosofía saltarina que no se porta bien, que no se ocupa de la casilla asignada (referencia al post-estructuralismo), que se mete por debajo del terreno de las filosofías disciplinadas y lo llena de tantos túneles que no les deja sin la opción de ponerse a danzar. Lo fluido, digamos, que tiene la particularidad de poder ser al mismo tiempo experiencial, conceptual y material; y en lo fluido se encuentra la manera de tal vez unir lo conceptual con lo material. Es una cosa que se puede meter entre las grietas, entre los intersticios y, hoy no hablamos mucho de lo fluido, pero en el siglo XVII el mundo era concebido como un fluido. Entonces el fluido eléctrico, el fluido del éter era lo que lo que lo constituía todo; entonces ¿por qué hoy en día ya no hablamos tanto del mundo como un fluido? En la idea del fluido está la potencialidad de retomar discursos, darles la vuelta y recordar que el cuerpo, como el fluid, es diluible y también diluye, es pasivo y es activo, es incontenible, indeterminable y es una multiplicidad que permite transgredir y confundir los límites. Yo no iba a hablar de una anécdota, pero después me dijeron que sí, una anécdota de un texto y que no sé si es real o no, pero leí que, aparentemente Freud pues, (que no me parecería extraño del señor porque ya sabemos) decía que toda esta fluidez que emana de los cuerpos femeninos, vuelve a las mujeres estúpidas. Pues eso me recuerda que yo también leí otra anécdota… no sé si la voz es un fluido, podría ser ¿no es cierto? pero resulta que en los últimos 50 años, parece que a nivel global, y digo global no digo mundial digo global, la voz de las mujeres se ha vuelto más grave, ha bajado como 30 hz. Los investigadores piensan que esto se debe que ahora tenemos acceso a lugares de poder somos académicas entonces hablamos más grave pero también hay un hay un estudio que dice que las mujeres de voz grave, pues le caemos mal a la gente, entonces de verdad que yo lo he intentado, o sea hago mis ejercicios, para ver si la voz se me vuelve un poquito más aguda. En la búsqueda de ese método, puede estar la importancia de entender o explorar la relación entre cuerpos, tanto humanos como no humanos, como fenómenos discursivos, y entender que todos los cuerpos y toda la materia es un fenómeno discursivo. “Una vida solo contiene virtuales, está hecha de virtualidades de acontecimientos de singularidades lo que llamamos virtual no es algo que carece de realidad, sino algo que se compromete en un proceso de actualización siguiendo un plano que le da su realidad propia, la inmanencia a una vida”. En la anterior cita, actualización se refiere a la forma concreta que algo va tomando, al modo en que se va actuando, realizando al decirnos que se actualiza siguiendo un plano que le da su realidad propia. Lo virtual no está determinado por leyes o principios que lo trascienden, sino que la configuración de su despliegue es inmanente. Es decir está dada por el mismo modo en que se va actualizando, es posible pensar el cuerpo de esta forma como un virtual. El cuerpo virtual, eso es un poco lo que yo les quería contar, lo del cuerpo virtual, sería un cuerpo cuyas formas de actualizar no están dadas a priori, sino que se despliegan a partir de su propio plano de existencia, que llama De-lux un plano inmanente ¿cierto? no es trascendente, no hay nada, no hay un principio por allá en el hiperuranio que dice los cuerpos son así x y y, o yo no sé qué cosa, sino que cada cuerpo se sexua como se le da la gana. Claro esto significa que muy cartesianamente nos molesta que el cuerpo haga lo que se le da la gana, que el cuerpo le salga una rugas a los 40 y pico o Pues que ya toca teñirse el pelo o no pero pues que está ahí el pelito blanquito, y nos molesta nos molesta. El régimen que nos oprime va aplastando constantemente las setas que hablan de su cuerpo subterráneo, que sospechan que somos algo más que individuos, intuyen el micelio imperceptible, pero portentoso que además se conecta con los cuerpos subterráneos de otros seres, así como los filamentos de los hongos suelen conectarse con las raíces de los árboles, ayudándose mutuamente en simbiosis, siendo parte de algo más que hongo y árboles siendo bosque, selva, montaña, tierra. Como mi alucinación, o sea claro, la alucinación cuando uno come hongos, y entonces yo me acuerdo que uno comía el hongo y uno estaba, ay dios mío ¿qué me pasa? y de repente se ponía uno contra la hierbita y decía: ah soy la hierba, soy la montaña, soy el río, soy todo, soy la tierra, copulo con la tierra. Toda esa cosa, esa es la alucinación, pero resulta que no es una ficción, resulta que eso es real, nuestro cuerpo subterráneo es la potencia capaz de quebrantar la ficción del régimen, la ficción es los individuos, la alucinación es la conexión. Pero ¿qué es lo real la ficción o la alucinación? por eso al asesinar nuestros cuerpos individuales, también intenta adormecer nuestro enorme cuerpo subterráneo, como generándole condiciones, si te atreves a despertar al cuerpo subterráneo te mueres; y así lo vamos olvidando y olvidando su potencia, pero al parecer nuestros cuerpos individuales siempre guardan la intuición del cuerpo subterráneo, así como las setas están pegadas al micelio y surgen de él y de golpe el cuerpo subterráneo está ahí, de nuevo, y su fuerza es telúrica la tierra tiembla, la tierra se sacude. Unas instituciones de saber poder, que me dicen cómo tengo que entender el mundo, hacerle los recortes posibles. Pues yo puedo hacer los que se me dé la gana, y no deja de ser ni más real, ni más ficticio ni… ¿no? porque siempre estoy haciendo recortes diferentes del mundo, todo el tiempo. Lo que pasa es que en nuestra sociedad, pues nos dijeron no son estos, pero podemos hacer otros, por eso decía, creo, que la para constituir micelio sí toca una operación de radical reconfiguración de esos recortes, entonces pensar de nuevo las subjetividades o incluso el mismo concepto de subjetividad ¿cierto? qué es un sujeto, por qué no dejamos de ser sujetos, ese tipo de cosas… ¿por qué pienso que mi límite está acá cuando estoy conectado de todas maneras con todo lo demás? y hay como una real comunicación de la materia, que por estos recortes que nos enseñaron no estamos como en sincronía, en sintonía, con esos fluidos que nos conectan con todo, pero en nuestra conexión con lo otro con los otros cuerpos afectivos está la potencia de reencontrar esos no límites del sujeto, de reconfigurarnos como red que es diferenciada, pero no individualista, y yo creo que sí se puede. Hay como un esfuerzo fuerte conceptual, físico, de la imaginación, del devenir, de lo afectivo, de todo que hay que hacer, pero estamos en la capacidad de hacerlo. Y eso pasa justamente por simplemente decir: estos recortes que me enseñaron no son inequívocos, ni únicos, ni mejores… hay que salirse de la linealidad del progreso.